Un libro de geografía para ciegos: ¿cómo ver mapas sin usar los ojos?

El Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) y el Instituto Nacional para Ciegos (INCI) presentaron el libro Geografía de Colombia en su versión para personas con discapacidad visual. Esta herramienta ayudará a 1,2 millones de ciegos a conocer mejor el territorio nacional.

Eran las 5 p.m. de una tarde de 1981. Carlos Parra tenía 12 años y estaba llegando a su casa. Ese día, era uno de los primeros en que usaba el bastón blanco (el que usan las personas ciegas) en la calle. Ya estaba frente a su hogar cuando se estrelló con un carro parqueado en el andén. ¡Y qué rabia que le dio! Tanta, que le dio un bastonazo al carro y entró ofuscado.

Sorprendidos se quedaron sus padres cuando el niño les contó lo que le acababa de pasar. Pero el asombro no era porque le hubiera dado un bastonazo a un carro, sino porque el carro que había golpeado era el de ellos. El papá lo había dejado mal ubicado después de llegar del trabajo.

Hoy, 38 años después del incidente con el carro, Carlos cuenta esta anécdota por dos motivos: para romper el hielo ante el auditorio que presenta el libro Geografía de Colombia en versión para personas con discapacidad visual y para demostrar que a pesar de los retos, existen avances en la eliminación de barreras que afectan a esta población.

Afirma que, por lo menos, ya hay algunos andenes en Bogotá que tienen relieve para ayudar a los ciegos, los nuevos billetes vienen en braile y los celulares traen lectores de pantalla. Menciona esas invenciones en el lanzamiento del libro que se llevó a cabo este jueves, 19 de septiembre, en el auditorio del IGAC.

Carlos hoy es el director del INCI y junto a Evamaría Uribe Tobón, directora del IGAC, destacaron que este libro permite a los ciegos conocer la belleza del país: sus paisajes, características y biodiversidad. Les permite entender los fenómenos sociales que se presentan en toda Colombia y comprender, según Uribe, nuestra historia, problemas y construcción como nación. Una nación en donde hay 1,2 millones de ciegos para quienes muchas veces el acceso al conocimiento es limitado.

“Yo estudié la universidad como hacen los periodistas: a punta de grabadora”, dice Carlos con el sentido del humor que lo caracteriza. “Grababa las clases en casetes y luego las escuchaba, pero a veces se reventaba la cinta. Entonces, hacía apuntes en braile, memorizaba mucho, y a veces acudía a los voluntarios lectores del INCI para que me ayudaran”. Aprender era más difícil antes que ahora, pero aún así Carlos consiguió sacar su pregrado como abogado en la Universidad del Rosario.

Greicy Vivas también es ciega y resaltó la importancia de tener un libro como la Geografía de Colombia disponible para personas con discapacidad visual. “Hay textos de literatura, pero cuando hablamos de textos académicos falta mucho por hacer”, afirma.

Año y medio tardaron el INCI y el IGAC en hacer este audiolibro que todas las personas pueden consultar de manera gratuita en la página del IGAC y en las bibliotecas de ambas instituciones. Funciona a través del software Jaws, un lector de pantalla para ciegos que les permite escuchar los textos del libro. Pero no solo eso, también pueden acceder a las descripciones más completas de las imágenes, tablas y gráficas que naturalmente tiene una obra de geografía.

Hacer este proyecto fue todo un reto, sin embargo, fue posible por el trabajo conjunto de los funcionarios de Ias dos entidades, quienes escucharon las retroalimentaciones de las personas que tuvieron acceso a él.

Carlos perdió la visión a los ocho años. Un golpe le causó una atrofia del nervio óptico. No obstante, estudió en un colegio tradicional con compañeros videntes y era aplicado. “Siempre me hacía en el primer puesto”, afirma. ¿Cómo aprendió geografía? Haciendo mapas en alto relieve de plastilina. Era un buen método, pero se alegra de que hoy los niños con discapacidades visuales tengan más herramientas para estudiar y conocer su país.

El hoy director del INCI nunca ha visto muchos territorios del país, pero dice que sus lugares favoritos son los Llanos Orientales y Boyacá. “El Llano huele a vegetación, a árboles y arbustos. Boyacá es otra sensación, es frío, hay campo, sitios para caminar y viñedos”, explica.

Hoy tiene 50 años y es un lector asiduo. Con disciplina hizo un doctorado en España en Derechos Humanos. Tiene gusto por la lectura y uno de sus autores favoritos es Gabriel García Márquez. Ahora tiene un nuevo libro en la lista: la Geografía de Colombia. Y no le hará falta ver los paisajes para conocer la belleza del pais, pues, como afirma, “los ciegos leemos con los dedos y con los oídos, y a diferencia de los videntes podemos leer debajo de las cobijas y con la luz apagada”.

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